La Pirámide del Conde

La Pirámide del Conde La Pirámide del Conde vista alterna

También conocida como Zona Arqueológica El Conde, es uno de los vestigios prehispánicos más relevantes del municipio y un testimonio directo del pasado ancestral de Naucalpan.

Este sitio arqueológico pertenece a la tradición cultural tlatilca, con una ocupación que se remonta aproximadamente entre el 900 y el 1200 d.C., aunque la región estuvo habitada desde periodos mucho más antiguos.

La estructura visible actualmente corresponde a una base piramidal que formó parte de un conjunto ceremonial y habitacional vinculado a los señoríos que dominaron la Cuenca de México antes de la expansión mexica.

Origen del nombre y profundidad histórica

El nombre “El Conde” proviene de la época colonial, cuando los terrenos fueron parte de una hacienda asociada a un título nobiliario. Sin embargo, su historia es mucho más profunda: este espacio fue centro de organización social, ritual y política en la región que hoy ocupa Naucalpan.

Patrimonio, identidad y memoria

Más allá de su dimensión arqueológica, la Pirámide del Conde representa una conexión tangible entre el Naucalpan contemporáneo y sus raíces originarias. Su preservación no solo protege patrimonio histórico, sino que reafirma la identidad cultural del municipio como territorio con memoria milenaria.

Hoy, integrada al entorno urbano, la Pirámide del Conde es un punto de referencia histórico y educativo que invita a reconocer que Naucalpan no comenzó con el concreto, sino con piedra, tierra y comunidad.